No se requiere de la licencia de manipulador de explosivos para operar la herramienta, sólo la capacitación de Magnum Llaima.
Es de muy fácil manipulación y gran seguridad para los operadores. Si se llega a presentar una falla hay que esperar sólo 1 minuto para verificar qué pasó y no los 30 o 60 minutos que se exigen según las normas de seguridad implementadas, porque todo el sistema de disparo está inmerso en agua u otro líquido.
Producirá grandes ahorros a las empresas porque elevará ostensiblemente la seguridad.
Pueden utilizarse por las empresas constructoras, de obras civiles, empresas de demolición, de anclajes y fortificaciones, canteras, contratistas de obras portuarias, clubes de yates, tomografía sísmica, de servicios básicos como electricidad, agua potable, gas, combustibles, de comunicaciones, TV cable e internet, etc, sin necesidad de realizar grandes evacuaciones de población.
Se puede utilizar en cualquier tipo de extracción minera subterránea o a rajo abierto, en rocas que trancan las chancadoras o cercanas a pilares estructurales, fragmentación de bolones de material rígido o carbonatos, desquinches, fragmentación de roca empotrada, desarrollo de túneles o tunelería, estabilización de taludes, explotación y seguimiento de vetas, tomografía sísmica y en cualquier lugar que no sea recomendable el uso de altos explosivos, incluyendo pirquenes.
Es de gran impacto en seguridad, simplicidad y control de las fragmentaciones de rocas para las empresas mineras, especialmente para las tronaduras secundarias.
Pueden transportarse todos sus componentes por vía aérea según las políticas de cada aerolínea, lo que no ocurre con los altos explosivos.
Las medidas de seguridad son inferiores a los altos explosivos, lo que también se traduce en menores costos.
Su costo de transporte y almacenamiento es menor porque no es considerado alto explosivo.
Puede utilizar riles, que se evaporan durante el proceso de deflagración, haciendo que éstos se reutilicen y baje el volumen de almacenamiento.
No es alto explosivo, porque utiliza un propelente en que su velocidad de activación es inferior a la velocidad del sonido, por lo tanto hace deflagraciones.
No hay contaminación acústica, porque el ruido es absorbido por el agua y suena como un petardo de artificio.
No hay proyección de fragmentos de rocas o esquirlas a más de 10 metros de radio y a veces no hay ninguna.
No produce contaminación atmosférica porque todos los gases quedan en el agua, no hay nube de polvo o gases tóxicos.
La persona que va a activar el cartucho, puede estar hasta 5 metros de la roca a demoler o más dependiendo del tamaño de ésta y del tamaño del cartucho a utilizar.
El sistema de disparo mecánico es exclusivo de Magnum y es altamente seguro en su operación, manipulación y activación para realizar las deflagraciones.